Preguntas que llegan antes de cotizar un sistema de extracción
En galpones y naves industriales, la decisión casi nunca empieza por el equipo: empieza por entender qué aire hay que mover, cuánto calor se acumula en la cumbrera y qué tan lejos está el punto de emisión. Estas son las dudas que más se repiten en planta, con respuestas concretas y sin rodeos.
¿Cuándo conviene un extractor eólico y cuándo un ventilador centrífugo?
El extractor eólico trabaja con la presión del viento y el efecto chimenea, así que rinde bien en naves altas con techos inclinados y sin restricciones de tablero. Si el recorrido del aire pasa por ductos largos, codos o filtros, la presión estática sube y el equipo pasivo ya no alcanza: ahí entra el ventilador centrífugo, que vence esa pérdida de carga con motor cerrado y operación continua. La regla práctica es simple: tramo corto y descarga libre, eólico; tramo con ducto y accesorios, centrífugo.
¿Cómo se calcula el caudal necesario para un galpón?
Se parte del volumen interior y de las renovaciones por hora que exige la actividad. Un área de almacenamiento sin fuentes de calor pide menos recambios que una línea de proceso con hornos o soldadura. A eso se suma la carga térmica real y la altura útil del techo. No es un número fijo: dos galpones del mismo metraje pueden necesitar caudales distintos según la ocupación y el tipo de emisión. Por eso medimos antes de proponer.
¿Qué mantenimiento requiere un extractor eólico de aluminio?
El rodamiento sellado permite trabajar con una revisión anual: giro libre, ausencia de ruido anómalo y estado de las aspas. En zonas costeras conviene revisar la corrosión del cuerpo y de la base de lámina galvanizada, porque la sal en el aire acelera el desgaste. No hay motor ni cableado que mantener, lo que simplifica la operación en plantas donde el acceso al techo es complicado o requiere permisos de altura.
¿La campana de extracción reemplaza al sistema general de ventilación?
No. La campana capta emisiones en la fuente, antes de que se dispersen por el ambiente, y por eso trabaja con menos caudal que un sistema general. Se dimensiona según el área de trabajo y la distancia al punto de emisión, con faldón perimetral para resistir corrientes cruzadas. Lo habitual es combinarla: campana para el foco puntual y extracción general para el calor residual que igual se acumula en la nave.
¿Los ductos de lámina galvanizada se fabrican a medida?
Sí. Cada tramo se arma según el recorrido real de la nave: longitud, codos, derivaciones y puntos de descarga. La lámina galvanizada calibre 18 es el estándar para líneas con pérdidas medias y altas, y permite sellar uniones para evitar fugas que bajen el caudal en el extremo del ducto. Antes de fabricar revisamos el trazado en planta para no sobredimensionar el ventilador por un recorrido mal resuelto.
¿Cuánto ruido genera un sistema de extracción industrial?
Depende del tipo de equipo y de cómo se ancla. Los eólicos son prácticamente silenciosos porque no tienen motor. En los centrífugos, la base antivibratoria reduce la transmisión de vibración a la estructura del techo, que suele ser la vía principal de ruido hacia el interior. También influye la velocidad del aire en el ducto: tramos sobredimensionados en caudal generan más turbulencia y más ruido en la descarga.